El rodaje de la película Biutiful, el nuevo filme que protagoniza el español Javier Bardén, se vio alterado cuando la policía requirió a uno de los extras bajo sospecha de tráfico ilegal.
El anónimo extra interpretaba a un traficante de drogas en una calle de Barcelona, cuando un policía local revisó sus pertenencias y comenzó a interrogarle, sin percatarse que estaba en medio de una zona de filmación.
Después de darse cuenta de su error, el oficial dejo marchar al extra
y permitió que el director mexicano Alejandro González Iñarritu siguiera trabajando.
Tras el incidente, un portavoz policial se quejó de que ellos no
habían sido informados de que hubiera personal de rodaje en el área.