Ron Howard, el director de la película El Código Da Vinci, ha tenido que filmar el trailer de su próxima película en escenarios alternativos, después de que el Vaticano le impidiera hacerlo en espacios sagrados.
El retrato de la Iglesia Católica que mostró en la primera entrega irritaron a las autoridades religiosas, que no han querido cooperar con Howard cuando intentó rodar en Roma la adaptación del libro de Dan Brown publicado en 2000, Ángeles y Demonios, cuya trama transcurre en Ciudad del Vaticano.
El cineasta se ha visto obligado a usar trucos de cámara y localizaciones alternativas, y declaró: "Hemos tenido dificultades para trabajar en las iglesias católicas, ya que ni siquiera nos permitían acercarnos".