Britney Spears: Crónica de una recaída anunciada tras millonario acuerdo en México
La «Princesa del Pop» vuelve a enfrentar sus demonios legales y personales. Britney Spears, de 44 años, fue arrestada esta semana en el condado de Orange, California, tras ser interceptada por la policía mientras conducía su BMW de manera errática.
El incidente, que ya recorre el mundo, ocurre apenas semanas después de que la cantante tomara decisiones drásticas sobre su entorno más cercano.
El detonante: libertad sin supervisión
Fuentes cercanas a la artista revelan que, tras un viaje a Los Cabos, México —donde habría cerrado una venta millonaria de su catálogo musical—, Spears despidió a sus terapeutas de sobriedad y a parte de su equipo de seguridad. Esta ausencia de «red de contención» parece haber sido el preludio de su detención por conducir bajo los efectos del alcohol (DUI).
Los detalles del arresto
- La escena: Testigos y autoridades reportaron que el vehículo de Spears zigzagueaba peligrosamente en una autopista del sur de California.
- El proceso: Tras su arresto, fue trasladada a un centro médico para pruebas toxicológicas y posteriormente fichada en la cárcel del condado de Ventura, de donde salió libre tres horas después.
- Cita judicial: La cantante deberá comparecer ante el tribunal el próximo 4 de mayo.
Reacciones del entorno
Su manager, Cade Hudson, calificó el evento como «inexcusable», aunque subrayó que la familia ya desarrolla un plan de apoyo integral. Por su parte, su exmarido Sam Asghari hizo un llamado a la prensa solicitando privacidad, recordando el turbulento historial mediático de la estrella.
Este nuevo capítulo legal se produce cinco años después del fin de su polémica tutela, reavivando las alarmas sobre la estabilidad de la cantante en su etapa de autonomía total.

