Muere a los 58 años Manolo Arjona, el miembro más trascendental de Locomía

El cantante fue encontrado muerto en su residencia…

Manolo Arjona, integrante clave de la primera formación del icónico grupo pop español Locomía, falleció este miércoles (1) a los 58 años en su residencia de Viladecans (Barcelona). Aunque aún se desconoce la causa del deceso, fuentes cercanas informaron que el artista pasó el día pintando antes de acostarse y ya no despertó.

Su muerte se suma a la de otros exmiembros jóvenes del grupo, como Santos Blanco y Frank Romero, fallecidos en 2018.

De la libertad en Ibiza al éxito de los abanicos

Arjona se unió a mediados de los ochenta al proyecto liderado por el «cazatalentos» Xavier Font en Ibiza, un entorno de total libertad que le permitió expresar su identidad sexual. El grupo comenzó como un cuarteto de bailarines y animadores en la famosa discoteca Ku, llamando la atención por sus llamativos diseños y el uso de los emblemáticos abanicos XXL creados por Font.

La agrupación se transformó en un fenómeno musical de masas de la mano del productor José Luis Gil, cosechando éxitos internacionales como «Locomía» o «Rumba Samba Mambo», que sintonizaron con la imagen de una España moderna y desinhibida.

Traiciones, adicciones y el fin del fenómeno

Detrás del brillo de los abanicos, la historia de Locomía estuvo marcada por los excesos y las tensiones internas:

  • Conflictos legales: En pleno auge, Font convenció al grupo de romper el contrato con Gil, una decisión que el propio Arjona calificaría años después como un «gran error» que sepultó al grupo a mediados de los noventa.
  • Problemas personales: Arjona lidió con problemas de adicción a las drogas y, a pesar de las constantes idas y venidas de integrantes, permaneció en el proyecto durante 35 años, sintiéndose a menudo utilizado por Font (quien en 2012 fue condenado por tráfico de estupefacientes).

Manuel Arjona se retiró definitivamente de los escenarios hace cinco años para cuidar de sus padres y dedicarse a la pintura en su pueblo natal. El exrepresentante José Luis Gil lo recordó con afecto tras su partida, definiéndolo como «el espíritu elevado de Locomía, la elegancia bailando y la timidez dulce».