Ana Brenda Contreras rompe el silencio: El colapso que puso en riesgo su vida en NY

La actriz mexicana compartió por primera vez los detalles de la crisis de salud…

En lo que parecía ser uno de los momentos más dulces de su carrera y vida personal, Ana Brenda Contreras vivió una auténtica pesadilla que la mantuvo al borde del colapso físico. A través de su podcast “Ella sin filtros”, la protagonista de Corazón Indomable reveló que recientemente enfrentó una emergencia médica en la ciudad de Nueva York que casi le cuesta la vida.

Un viaje que se convirtió en emergencia

La crisis ocurrió a finales de noviembre, cuando la actriz viajó a la Gran Manzana para asistir a la ceremonia de los Premios Emmy Internacional. A pesar de que ya presentaba síntomas de fatiga extrema y malestar general antes de abordar el avión, Ana Brenda decidió seguir adelante con el compromiso. Sin embargo, al llegar a su destino, su cuerpo dijo «basta».

«Sentía que mi cuerpo estaba colapsando. Me dolían los riñones, el estómago, el pecho y las rodillas… Todo me dolía», confesó la actriz, visiblemente conmovida al recordar el episodio.

El diagnóstico: Entre la sepsis y el fallo renal

Tras ser trasladada de urgencia a un hospital, los médicos encendieron las alarmas al descubrir que sus niveles de plaquetas habían caído a 15,000, una cifra alarmantemente baja que la ponía en riesgo inminente de una sepsis y un fallo renal.

Los doctores llegaron a plantear escenarios críticos, incluyendo un raspado de médula ósea para descartar enfermedades mayores. «Nos pintaban algo horrible; me hablaban de enfermedades fuertes que asustan», relató. Afortunadamente, tras una serie de estudios exhaustivos, se determinó que el cuadro fue provocado por una bacteria agresiva que atacó su sistema en un momento de vulnerabilidad inmunológica.

El motor de su recuperación: Su hija Aria

Ana Brenda, quien se convirtió en madre de la pequeña Aria en mayo de 2025, admitió que el miedo más grande no fue el dolor físico, sino la posibilidad de faltarle a su hija. «Lo primero que piensas es: ‘Tengo una hija y tengo que estar para ella'».

Actualmente, la actriz se encuentra fuera de peligro y recuperándose en casa, rodeada de su familia. Este susto se suma a otros retos de salud que ha compartido con sus seguidores, como el trastorno de estrés postraumático (PTSD) y condiciones dermatológicas hormonales que se agravaron tras su parto, recordándonos que, detrás del glamour de las alfombras rojas, la salud sigue siendo la prioridad número uno.